viernes, 22 de mayo de 2020

Branding

Branding es un anglicismo empleado en mercadotecnia que hace referencia al proceso de hacer y construir una marca (en inglés, brand equity) mediante la administración estratégica del conjunto total de activos vinculados en forma directa o indirecta al nombre y/o símbolo (logotipo) que identifican a la marca influyendo en el valor de la marca, tanto para el cliente como para la empresa propietaria de la marca.

https://es.wikipedia.org/wiki/Branding

lunes, 27 de noviembre de 2017

Ella es peligro..


Ella...
Ella es peligro. Es tormenta en medio del océano. Es corrupción en la boca de hombres hambrientos de poder. Es cuerpo en descomposición; es el inicio de la vida de aquellos que lo han perdido todo. Es el brillo en aquellos ojos que recobraron la vista, arte sin procedentes, fuego de hermosas llamas, hielo que quema, caricias que roban suspiros, es oportunidad, es vicio, es poema en los labios de la muerte. Ella, es todo lo que no se puede amar de una sola vez, es todo lo que se odia y se extraña y, sin embargo, no se da cuenta de como la ven mis ojos.
Ella es el peor error de aquellos hombres que están confundidos, que no saben vivir la vida que llevan. Es el peor error de los orgullos, porque los hace dudar de ellos mismos, los hace creer en otras cosas, los hace abrir los ojos e ir en contra de ellos.
Ella es como el humo de tu cigarrillo favorito, es la película que repites una y otra vez; ella es el sexo con el que sueñan los infieles, los amantes de media noche, los jóvenes que fingen conocer el amor. Ella coge con el alma, usando sus manos para dibujar cicatrices y, pinta, le gusta pintar lagrimas en soledad al verse en el espejo, porque ella esta incompleta, pero nadie puede complacerla del todo.
Ella consume vidas, las deja secas y sigue su camino, se enamora y sueña con el futuro sin terminar de soltar su pasado, ella no se deja querer, pero que fácil es amarla.
Ella se siente sola, abandonada, peor que la ropa sucia que dejas olvidada en la esquina de la cama;
sin embargo, entrega todo lo que hace falta para cortarte, para dolerte, para quebrantar el llanto que hace mucho no dejabas salir. Ella se clava desde dentro, desde el jodido núcleo, ella habla y retuerce con verdades tu cordura. A ella no basta comprenderla, no basta adularla un instante, no basta quererla una noche. A ella no basta besarla con pasión o regalarle veladas magistrales, no basta cogerla como nadie, a ella no le basta que le hagan el amor.
Ella es lo peor que puede pasarte sino estas dispuesto a dar la vida, esta y las que sigan, y las que han pasado. A ella no se le puede enamorar tan fácil, porque vive enamorada y aunque parece inalcanzable, solo hay que tener paciencia, esa que fácil les hace perder a todos, porque solo pocos, saben apreciar la belleza de algo tan roto, que es delatado por su forma de reír, y de querer.
- John Deacon




www.facebook.com/PoetaProhibidoOficial

domingo, 24 de julio de 2016

Cuarenta piedras en el camino. David Topì


El proceso de crecimiento por el que todos pasamos camino a estadios personales más elevados de consciencia pasa por muchos altibajos: volvemos atrás cuando creíamos haber avanzado un montón, nos enredados en problemas o situaciones que creíamos superadas, nos encontramos con montañas que pensábamos que ya habíamos escalado, y volvemos a caer en los mismos pozos de los que tanto trabajo nos había costado salir. Es normal. Es así como funciona. El camino de crecimiento no nos lleva en línea recta y sin retrocesos, más bien al contrario, cada cosa que aprendemos, integramos y nos hace expandirnos, consiste en un montón de pasos adelante y unos cuantos hacia atrás, hasta llegar a cristalizar y afianzar ese algo nuevo, sea un nivel evolutivo, sea un conocimiento convertido en sabiduría, sea una habilidad desarrollada y afianzada.
Funciona como las olas que llegan a la orilla donde van erosionando una piedra que lleva ahí quieta durante mucho tiempo, cada ola que llega la moja un poco, la recubre, la envuelve, le quita un poco de la arena que tiene alrededor, pero solo una de ellas, la ola final, es la que por fin arranca la piedra de la playa arrastrándola de vuelta al mar. Si la roca es un problema, un obstáculo o una meta que nos hemos propuesto, hay miles de asaltos hasta que finalmente se conquista el castillo, y con cada asalto que nos acerca un poco más nos alegramos y pensamos que ya estamos casi a punto de conseguirlo, y con el siguiente paso que damos resulta que nos quedamos a medio camino o incluso parece que hemos retrocedido en el intento.
Pero teniendo esto en mente, uno aprende a tomarse los objetivos con humor y sobretodo con constancia. No hay nada que no se pueda conseguir con constancia, y sabiendo que muchos pasos que demos adelante luego tendrán por ahí en medio uno o más pasos hacia atrás. Lo que sucede es que los pasos adelante nos parecen normales e incluso “lo que toca”, lo lógico siempre es avanzar, y nos duele o nos desanima cuando vemos que, en algún momento, parece que nuestra ola no llega nunca a alcanzar la piedra.

La necesidad innata de crecer
El ser humano es un ser que por naturaleza propia siempre tiende al crecimiento, pues las fuerzas interiores de la Creación que moran en cada uno de nosotros, desde las partículas que forman nuestros átomos hasta la consciencia del ser que somos no concibe la existencia si no es como un proceso de crecimiento y aprendizaje en cualquiera de los sentidos y formas en los que el concepto de aprendizaje pueda llevarse a cabo. Como todo sirve para algo, incluso los pasos hacia atrás en pos de objetivos de crecimiento y transformación interior están destinados a que se aprenda o se consolide algo. Cada paso siempre es como una piqueta puesta en la roca de una montaña para que mucha gente pueda escalarla, aunque el primero que pone la piqueta nunca sube en línea recta y sin tener que volver atrás cientos de veces para revisar, ajustar, encontrar la mejor forma de poner los seguros, etc.
Los que abrís caminos para otros estáis destinados a avanzar y retroceder múltiples veces, estáis destinados a dar mil vueltas a las cosas antes de comprenderlas, estáis destinados a sucumbir ante mil engaños y desinformaciones antes de encontrar la fórmula que os permite desenterrar la verdad y la información correcta. Como todo, además es un gran juego, dentro de la burbuja holocuántica que representa vuestra propia realidad individual1, así que escalar la montaña para abrir camino a los demás se convierte en una prueba de auto superación donde te tienes que divertir mientras vas buscando la forma de sostener las cuerdas que quizás alguna otra persona, en algún otro momento, quiera usar para apoyarse en su propio camino de escalada personal. Que use tus cuerdas no significa que siga tus pasos, simplemente se cruzan ambos caminos y en esos puntos puede usar uno de los puntos de apoyo que otros que van por delante nuestro, en sentido figurado y en cualquier dirección, han puesto para ellos mismos y han dejado ahí para el bien común de quien quiera usarlos.
Así, nadie está destinado a seguir el camino evolutivo de nadie más, de hecho, es imposible, ya que no hay dos hojas de ruta iguales en el universo que el ser que somos haya podido copiar o calcar del ser de al lado. Cada mónada, cada esencia, cada Yo Superior, cada SER tiene sus propias ecuaciones de elección a la hora de preparar el sendero que desea recorrer, y hay a quien le gusta ir a un ritmo y hay a quien le gusta ir a otro. Hay quien escoge picos escarpados para ver desde la cima de la montaña todo el valle y luego con vista de pájaro va animando a otros escaladores con la información recogida desde sus alturas, y hay quien escoge senderos amables y tranquilos y va explicando cada detalle del mismo con minucioso detalle para los que no se paran nunca a ver los paisajes.
Los que estáis destinados a trabajar para asistir a los demás, os caeréis más de una vez de la roca, os tropezareis más de una vez con las piedras, os perderéis en múltiples laberintos una y otra vez, u os dará más de una rama en la cabeza al ir mirando por todos lados las pistas de la supuesta senda correcta, pero no importa, pues no deja de ser espectacular comprender cómo se puede uno caer y gracias a ello encontrar nuevas técnicas para levantarse, no deja de ser espectacular aprender como se puede uno chocar contra una rama y enseñar a otros a no hacerlo, y no deja de ser espectacular darse cuenta de lo estupendo que es ir abriendo camino y enfrentándose a lo desconocido, para luego marcar con una X el punto en el camino y decir, yo pase por aquí, cuarenta veces, antes de poder seguir adelante.
http://davidtopi.com/

sábado, 23 de julio de 2016

Virginia Gawel: El otro como espejo

Virginia Gawel: El otro como espejo: Caminamos por la calle y no miramos vidrieras: miramos a quien mira la vidriera, es decir, nosotros.  “Esta ropa que elegí me queda rid...

Virginia Gawel: Las No-Madres

Virginia Gawel: Las No-Madres: “¿Usted tiene hijos?” “No, nunca quise tenerlos”.  ¿Qué piensa quien recibe esta respuesta acerca de quien se la dio? Si quien respondi...